jueves, 15 de febrero de 2018

¿POR QUÉ PODAR?

¿Por qué podar? Existe más de una razón para llevar a cabo este trabajo. Sea por motivos de salud o razones ornamentales, la poda correcta da fuerza y vigor a una planta, mejora su floración y desarrollo, y embellece o mantiene su forma. Por lo general, la poda conduce a un ejemplar comparativamente más pequeño y compacto. · Con la poda se controla el crecimiento de una especie, dándole la estructura y energías necesarias para que sus ramas soporten el peso de flores y frutos. · Condiciona el crecimiento de ramas nuevas. · Permite el equilibrio del sistema radicular y las ramas de la planta, lo que favorece su nutrición. · Permite regular el momento de la producción de flores y frutos, controlando al mismo tiempo su calidad, calibre o tamaño. Especialmente en los frutales, el crecimiento excesivo afecta la producción de flores y luego frutos: la planta concentra sus energías en crecer y no en producir. · Favorece la adecuada distribución de las ramas, de modo de garantizar que la luz del sol llegue también al interior de la planta, crezca de manera armónica y florezca mejor. · Elimina partes dañadas o enfermas, alargando la vida vegetal en condiciones sanas: es mejor cortar un gancho contagiado con peste que fumigarlo. ¿Qué métodos de poda se utilizan? Existen distintos tipos de poda, cada una con sus propias características y circunstancias, dependiendo del objetivo buscado. Tanto el momento propicio de llevarla a cabo, como la técnica que debe emplear dependen de la edad y el tipo de árbol. · De formación: como su nombre lo indica, se realiza con el fin de conducir el desarrollo de la planta, desde el principio, para un crecimiento de ramas bien dispuestas y equilibradas. · De conservación o reestructuración: busca mantener la forma, el tamaño o el equilibrio logrado durante su formación. Considera también la eliminación de ramas secas. Evita el envejecimiento prematuro de la planta y privilegia su crecimiento armónico. · De floración o producción: regula la producción de flores y frutos. · De raleo: poda leve que estimula el crecimiento saludable y armónico de una especie. Se usa, por ejemplo, para eliminar ramillas de las zonas altas y densas de la planta que impiden el necesario asoleamiento interior. · De despunte: también suave, estimula la aparición de ramillas en la base. Especial para arbustos ornamentales. · De rejuvenecimiento: permite rescatar arbustos o árboles descuidados, envejecidos, mal formados o de escasa producción floral. Por lo general se trata de una poda más drástica, que debe complementarse con un intensivo programa de fertilización. · De ornamentación: puramente estética, se usa en cercos vivos o diseños tipo "topiario", característico de los grandes jardines ingleses

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